2025. Ya podemos pedir un Tesla que se maneja solo, ordenar tacos por dron y hablar con inteligencia artificial para que escriba artículos como este… Y aun así, mucha gente sigue creyendo que consumir marihuana te vuelve adicto, flojo o incluso delincuente.
La realidad es que el cannabis ha sido víctima de uno de los estigmas sociales más grandes de la historia moderna. Aunque hoy su consumo y legalización avanzan, los mitos sobre la marihuana siguen vigentes. Aquí desmontamos los cinco más comunes.
¿El cannabis mata neuronas?
Este mito es un clásico repetido en escuelas y sobremesas familiares.
La verdad: no existe evidencia concluyente de que el cannabis dañe permanentemente las neuronas en adultos. Un estudio publicado en JAMA Psychiatry (2021) encontró que los efectos cognitivos son mínimos y reversibles en adultos sanos.
Como todo, el abuso puede traer consecuencias, pero lo mismo ocurre con el café, el azúcar o TikTok.
¿La marihuana es la puerta a otras drogas?
El famoso “efecto escalón” ha sido desmentido en múltiples estudios, incluyendo investigaciones del National Institute on Drug Abuse (NIDA).
No hay evidencia causal de que fumar cannabis lleve a consumir drogas más duras. Los factores sociales y psicológicos suelen ser los verdaderos responsables.
¿El cannabis te vuelve flojo e improductivo?
Si fuera cierto, ¿cómo explicamos a Steve Jobs, Carl Sagan o Rihanna, todos usuarios declarados de cannabis?
La marihuana afecta de manera distinta a cada persona. Muchos la usan para relajarse, concentrarse, dormir mejor o ser más creativos.
Lo que realmente genera flojera: dormir mal, la inactividad o un trabajo que odias.
¿El cannabis es peor que el alcohol o el tabaco?
Datos claros:
- Alcohol: 3 millones de muertes anuales (OMS).
- Tabaco: casi 8 millones de muertes cada año.
- Cannabis: cero muertes comprobadas por sobredosis.
El problema no es el cannabis, sino la hipocresía social frente a sustancias legales y mucho más dañinas.
¿Fumar marihuana significa estar en malos pasos?
Este mito proviene del estigma social y la criminalización histórica.
El cannabis, al igual que el vino, es una sustancia psicoactiva, pero su percepción depende del contexto cultural. Hoy, millones de adultos funcionales lo consumen de manera responsable.
Conclusión: mitos del cannabis en 2025
Creer en estos mitos en 2025 es como pensar que Internet “te roba el alma”.
El cannabis no es perfecto —ninguna sustancia lo es—, pero merece una conversación honesta, abierta y basada en ciencia, no en prejuicios.