Hablar con tus papás sobre el consumo de cannabis puede sentirse como caminar en un campo minado, sobre todo si creciste en un entorno donde esta planta fue sinónimo de “drogadicción”, “fracaso” o “problemas legales”. Pero hoy, en pleno 2025, sabemos que muchas de esas creencias fueron construidas desde el miedo, la desinformación y una cultura que satanizó el cannabis mientras normalizaba otros consumos incluso más dañinos.
Este artículo no trata de convencer a tus papás de que fumen contigo, sino de darte herramientas para tener una conversación real, desde la tranquilidad, la honestidad y, sobre todo, el respeto mutuo.
- 1. Antes de hablar, entiende de dónde vienen tus papás
Es probable que tus padres hayan crecido en una época donde el cannabis estaba vinculado con delincuencia o abandono. Fueron generaciones expuestas a campañas como la guerra contra las drogas, que mezclaban miedo con propaganda. Reconocer esto no es justificar su postura, pero sí te prepara para abordar la charla con empatía.
- 2. Comienza con tu bienestar, no con la planta
En vez de iniciar la conversación defendiendo al cannabis, háblales de ti. Por ejemplo:
“Últimamente me he sentido más tranquilo, más conectado conmigo mismo, y parte de eso tiene que ver con ciertas decisiones que he tomado en cuanto a cómo me cuido.”
El foco no es la sustancia, es tu bienestar. Y eso cambia todo el tono.
- 3. Da contexto sin dar sermones
Es útil mencionar que el cannabis es legal en muchas partes del mundo, incluido Canadá, y que cada vez más estudios muestran sus beneficios potenciales cuando se usa de manera responsable. También puedes contrastar con otras sustancias socialmente aceptadas:
- El alcohol, responsable de más de 3 millones de muertes anuales según la OMS.
- El azúcar, asociada con enfermedades crónicas como la diabetes y la obesidad.
- El tabaco, que mata a casi 8 millones de personas al año.
¿Y cuántas veces se cuestiona su consumo? Pocas.
Este contraste puede abrirles los ojos sin que se sientan atacados
- 4. Escúchalos también
No es una conversación para tener razón, sino para conocerse más. Pregúntales:
“¿Qué piensan del cannabis?”
“¿De dónde viene esa idea que tienen?”
Tal vez descubras que lo que más les preocupa no es la planta en sí, sino tu seguridad, tu salud mental o tu futuro. Y desde ahí, puedes tranquilizarlos.
- 5. Recuerda que esto no se resuelve en una sola plática
No te desesperes si al principio la reacción no es la mejor. Como todo en la vida, cambiar una percepción toma tiempo. Pero si tú mantienes una actitud abierta, tranquila y madura, ellos eventualmente verán que el consumo responsable de cannabis no define quién eres —pero la forma en que hablas y te comunicas con ellos, sí.
Para repasar:
Hablar de cannabis con tus papás puede ser una oportunidad valiosa para que te conozcan mejor y para romper prejuicios de generaciones pasadas. No estás solo en esto. Y si se hace con respeto y calma, es posible transformar el miedo en entendimiento.